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domingo, 12 de mayo de 2019

¿Existen las clases sociales y el conflicto entre ellas?

       “La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases sociales”, sostuvo Marx en el Manifiesto comunista.

       Se nos plantea si en la sociedad del siglo XXI, en la sociedad moderna, aún persisten las reflexiones filosóficas del que es considerado uno de los grandes pensadores de la historia de la humanidad, hablamos de Karl Marx y sus ideas en torno a la lucha de clases. Estas ideas han quedado plasmadas de forma inmediata en la sociedad real de los últimos dos siglos con sus distintas interpretaciones y corrientes ideológicas. Comenzamos analizando la visión de este gran filósofo y los conflictos que fundamentan su pensamiento.



       La ilustración establecía una conexión entre la condición de ciudadano y la propiedad privada, considerando ciudadano independiente al que efectivamente poseía dicha propiedad frente al que no la posee y tiene, por tanto, sus derechos de propiedad hipotecados. Kant desarrolla este concepto considerando ciudadano el “que uno sea su propio señor (sui iuris) y, por lo tanto, que tenga alguna propiedad (incluyendo en este concepto toda habilidad, oficio, arte o ciencia) que le mantenga”(Ak.-Ag.VIII,295).

       Para Marx, las clases sociales no son más que una consecuencia de la economía política de la sociedad moderna, en concreto, centra sus ataques en el modo de entender el sistema capitalista, la producción orientada hacia la acumulación de riqueza per se. Todas estas ideas se exponen en la obra cumbre de Marx, El Capital, donde afirma: “TODA la riqueza tiene forma de mercancía”.

       Pero, ¿qué es la sociedad moderna? Según Marx, esta sociedad está formada por tres elementos diferentes, relacionados y esenciales puesto que, sin alguno de ellos, ya no sería una sociedad moderna sino otra, el Mercado, el Capitalismo y el Derecho. Estos elementos unidos forman un ÚNICO elemento, la sociedad moderna. Así, si entendiésemos el Mercado sin el Capitalismo, surge un mercado hipotético que, probablemente, nunca existió, donde los productores intercambiaban sus productos intentando obtener el mejor cambio.

       A lo largo de la historia, las sociedades siempre han estado divididas en diferentes clases sociales, que, además son antagónicas entre sí y dependientes la una de la otra. El criterio de adscripción a una clase o a otra siempre ha sido el mismo, la relación que uno tie
ne con lo que produce, la propiedad. Así en el sistema capitalista aparecen dos clases: el proletariado (la gran mayoría), que produce pero no se beneficia de ello, no es propietario de lo que produce, y la burguesía (la minoría), que es propietaria de lo que no produce y cuyo objetivo es maximizar la producción con el único foco de obtener el mayor beneficio posible, siempre atendiendo al tercer elemento, el Derecho, ya que en esta sociedad nadie roba a nadie, nadie es esclavo de nadie y nadie se aprovecha de nadie.

       Entra en juego la dinámica capitalista de producción por la que, el proletario acude al mercado para vender su fuerza de trabajo (lo único que posee), y el burgués adquiere el derecho de uso de esa fuerza de trabajo, sus capacidades físicas e intelectuales, durante un periodo de tiempo, a cambio de una contraprestación normalmente pecuniaria, el salario.

       La sociedad capitalista constituye una carrera por la producción; lo que produzco, fruto de la fuerza de trabajo produce un PLUSVALOR. Es decir, el productor ha renunciado previamente a los derechos de lo que produce y, el empleador se apropia de parte de las mercancías a cambio de ese salario, tras cubrir sus costes. Pues según Marx: “La producción capitalista no es simplemente la producción de mercancías: es esencialmente la producción de plusvalía”. Por ejemplo, si un empleado de una fábrica de coches trabaja diez horas diarias produciendo veinte coches al día; con solo cinco horas de trabajo ha producido el equivalente a su salario en coches, a partir de ese momento, las cinco horas restantes, produce otros diez coches (el plusvalor), el propietario debe convertir ese plusvalor en dinero para poder seguir con esta dinámica.

       Tenemos por tanto claramente diferenciados dos clases sociales, uno, los que no son propietarios de lo que producen y, por otro lado, los que sí son propietarios de lo que no producen; es decir, entre los propietarios de los medios de producción y los que únicamente aportan su fuerza de trabajo, aquellos que no poseen más que ¨su propio pellejo¨.

       Sentadas estas bases y centrándonos en la sociedad de hoy, existen pruebas palpables de la persistencia de la lucha de clases. Los sistemas legislativos actuales han incorporado la negociación colectiva e incluso el derecho de los poderes políticos a intervenir en el precio de la mano de obra fijando mínimos. Por ejemplo, el salario mínimo interprofesional o la limitación de la jornada laboral. Estas conquistas de la clase trabajadora constituyen así un reconocimiento tácito de las clases sociales pues se reconocen reglas para proteger a los individuos de una clase social frente a otra.

       Hoy en día, los medios de comunicación han acuñado nuevo términos para referirse a las clases sociales. Es muy común que hablen de clases bajas, medias o altas. En encuestas llevadas a cabo, la mayor parte de la población se considera perteneciente a la clase media, que en cierta forma podemos identificar con la clase trabajadora. La lucha de clases persiste, pues la clase trabajadora reivindica una redistribución de la riqueza frente a las minoritarias de las clases altas que se oponen a ella. En la joven democracia española, se han ido turnando en el poder dos formas de entender la acción política y su influencia en la economía. De una parte, cuando hay gobiernos progresistas, estos se vuelcan en una mayor protección social y un incremento de la carga impositiva para redistribuir la riqueza. De otra, los gobiernos liberales intentan dinamizar la economía y el empleo bajando impuestos al empleador, lo que en ultimo termino lleva a una menor política social. En estos últimos años, han surgido nuevos partidos que exponen de forma expresa la actual lucha de clases y explican la forma en la que los que ostentan el poder económico dominan el estado de derecho para ponerlo a su servicio, los llaman ¨la casta¨.

       Todos estos razonamientos nos llevan a la conclusión de que hoy en día la lucha de clases sigue siendo un tema de actualidad aunque hayan variado las formas de definir los conceptos adaptándolo a la nueva realidad social y al momento tecnológico concreto. Nos queda por ver si la llamada cuarta revolución industrial con toda su innovación nos lleva a una sociedad más justa, hablamos de robots, inteligencia artificial, machine learning, Internet de las cosas, etcétera... La universalización de Internet en las dos últimas décadas ha supuesto una ruptura en cuanto al acceso a la cultura y la educación a nivel mundial. Hay quien vaticina una sociedad en la que los robots lo hacen todo y no hace falta trabajar. Habría una renta universal para todos los individuos sin ningún tipo de contraprestación, que satisfaría sus necesidades básicas. La diferencia de clases se mantendría en la voluntad de cada individuo hacía la mejora de su situación de partida en base a sus cualidades y actitudes/aptitudes.

Webgrafía:
https://marxismocritico.com/2013/03/15/capitalismo-y-ciudadania-la-anomalia-de-las-clases-sociales-luis-alegre-zahonero-y-carlos-fernandez-liria/
Carlos Fernández Liria. Marx desde cero. Capítulo VI. Ciudadanía y clases sociales: El Derecho bajo condiciones capitalistas.
https://www.vnavarro.org/?p=9694
https://blogs.publico.es/dominiopublico/1129/%C2%BFexisten-clases-sociales/
https://ww.elconfidencial.com/cultura/2016-06-06/nueva-lucha-de-clases-zizek-rendueles-medina-ferriz 1211269/

domingo, 28 de abril de 2019

EL PARÁSITO MÁS RESISTENTE


1.-¿Qué relación se te ocurre que puede existir entre ambas afirmaciones? ¿A qué otro filósofo anterior a Descartes te recuerdan y por qué?




       No hay nada más potente y misterioso que la capacidad de nuestra mente. Para Descartes no es más que una cárcel creada por nuestro subconsciente en el que somos presos de nosotros mismos, de nuestra capacidad de crear y soñar, de nuestras ideas. Son estas ideas a la que nos aferramos como verdad absoluta lo que controla nuestras vidas y mueve el mundo. Para Descartes fue el momento en que comenzó a dudar de la veracidad de estas cuando comprendió que realmente no sabía nada (la duda es el comienzo de la sabiduría), que todas las ideas que formaban la base de su conocimiento no tenían fundamento alguno para ser consideradas como verdades. En ambas afirmaciones apreciamos que las ideas son parásitos que solo pueden ser erradicados a través de la duda, ya que como decía Descartes, las ideas más evidentes son las más dudosas.
       Esto puede recordarnos a la filosofía de Sócrates con su famosa frase, “solo sé que no sé nada”, ya que, podemos observar que Descartes dice que todo el conocimiento que creía haber adquirido no era nada y que por ello se encontraba en la más pura ignorancia. Sin embargo, puede recordarnos a la filosofía de Platón (discípulo de Sócrates), ya que éste pretendía explicar, a través del mito de la caverna, cómo las personas nos dejamos llevar por ideas cuya veracidad no podemos demostrar, ya que son concebidas mediante los sentidos. 

2.-¿A qué recurren los extractores en esos momentos de duda extrema? ¿A qué concepto de la filosofía de Descartes correspondería dicho recurso? 







       Partiendo de que dudando de todo estímulo fruto del trabajo de los sentidos externos, se llega a la conclusión de que se puede dudar de todo menos de la propia duda. En la película, esta concepción se representa por medio de la necesidad de los “extractores” de poseer un objeto, un tótem, por medio del cual discernir entre realidad y sueño (lo verdadero de lo falso). Este tótem representaría al cogito ergo sum (pienso luego existo), primera verdad resultado de la duda. El tótem entrega un argumento verdadero sobre la presencia                                                    en un mundo ficticio, producto de un sueño a manos de una mente                                                      superior.
       Para Descartes nuestro tótem es la Razón. Por Razón entiende “la capacidad de juzgar correctamente y de distinguir lo verdadero de lo falso”, una capacidad que tiene “algo de divino”, convirtiéndose en el único criterio de la verdad misma.


3.-¿En qué consiste dicha hipótesis? ¿Qué nos obliga a pensar?






      El concepto de Genio Maligno es representado por Cobb. Intenso conocedor del mundo de los sueños, Cobb es capaz de manipular a una persona para que dude de la propia realidad y piense que está en un sueño. La hipótesis del Genio Maligno de Descartes consiste en que hemos sido creados por un dios que busca engañarnos aún en aquellos conocimientos que nos parecen más evidentes; que nos haya hecho de tal forma que cuando nos parezca vivir en la verdad más clara no estemos en la verdad sino en el error.        Esto equivale a afirmar la falibilidad del poder cognoscitivo del ser humano, a pensar que, por nuestra propia constitución, somos incapaces de discernir la verdad de la falsedad hasta el punto de impedirnos admitir la veracidad de cualquier conocimiento.






4.-¿Qué otro filósofo anterior a Descartes atribuyó un carácter "divino" a la razón? ¿A qué se quería referir cuando nos invitaba a "vivir la vida de la razón"?






       Platón mediante la Teoría de las Ideas atribuye un carácter “divino” a la razón. En esta es la razón la única forma para salir de la caverna y descubrir la realidad, el mundo inteligible.
       “Viv
ir
la vid
a de la razón” conllevaría a vivir en un mundo ideal donde todo es perfecto. Con esto se refiere a vivir una vida donde todo se basa en la búsqueda de la verdad absoluta, inmóvil e inmutable. Solo podemos llegar a esta a través de la razón. Para ello tenemos que entender el mundo en que vivimos más allá de los sentidos, ya que estos nos engañan continuamente, sin discriminar lo verdadero de lo falso. Lo que hay en el mundo real sería una copia imperfecta de lo que encontramos en el mundo ideal.


5.-¿Crees posible la realización efectiva del ideal ilustrado? ¿Qué condiciones piensas que deberían darse para que, como dijo Condorcet, "llegue el día en que el sol ya no alumbre sobre la tierra más que a hombres libres a más señor que su razón"?




       El ideal ilustrado consistía en la creación de un mundo de hombres y mujeres libres sobre la base de la razón, la única que garantiza nuestra libertad. “Vivir la vida de la razón” más que difícil es imposible. No todas las personas están dispuestas a abandonar su cómoda “vida de la ignorancia” y, las que lo están han de pasar por un arduo y largo camino. La razón es el único medio para alcanzar la verdad, y junto con el progreso constituye el camino p
ara llegar a la felicidad y la libertad. Tendríamos que abandonar el fanatismo, la superstición, la ignorancia,... y dejarnos guiar por la razón para alcanzar la libertad.


       En la frase Condorcet (político y filósofo francés) pretende explicar que el día en que el poder  (el sol) esté a manos de hombres que gracias a su intelecto y formación sean capaces de razonar adecuadamente, llegaremos a construir una sociedad libre.



       Para que esto se diese (algo complicado, casi utópico) tendríamos que conseguir la igualdad entre todos los países, el acceso al progreso de todas las personas, con los mimos derechos y los mismos deberes, con una educación universal que formase personal capacitado para valerse por sí mismos. Pero esto no es alcanzable puesto que, todos tendríamos que tener desarrolladas las mismas capacidades y las mismas habilidades, y no solo tener las mismas oportunidades.

6.-¿Entiendes que Kundera y Descartes están hablando del mismo "Yo"? En caso de que no, ¿cuál de los dos valoras más? ¿Cuál de los dos valoría más un filósofo como Descartes?



       Kundera y Descartes no están hablando de mismo “Yo”. Kundera alude al “Yo sensible” (siento, luego soy) de Platón que se encuentra sujeto al mundo físico y material, él cree que en el sufrimiento está la esencia del Yo. Sin embargo, Descartes hace referencia a un “Yo inteligible” (pienso, luego existo) ("res cogitans") sujeto al mundo de la razón.
       Desde mi punto de vista, el Yo cartesiano tiene mayor valor. A través de la razón y de un pensamiento crítico de lo que nos rodea podemos alcanzar una realidad y una verdad absoluta abandonando o modificando ideas que nos limitan, es decir, dudando de estas.
       Puesto que Descartes promovía con su filosofía dudar de todo aquello que percibimos a través de nuestros sentidos y que es su propia filosofía, él valoraría más el “Yo pensante” (el “Yo cartesiano”).













lunes, 18 de febrero de 2019

QUÉ EXTRAÑOS PRISIONEROS




1.- Explica por qué es tan fácil comparar la caverna platónica con el móvil. ¿Crees que hoy día salir de la caverna significa apagar el móvil? ¿ O no? ¿Qué crees tú que significa?

     Hoy día el móvil se ha convertido en nuestra caverna. La necesidad de usar el móvil en todo momento genera un aislamiento del mundo real, por lo que, vivimos nuestra vida a través de este. Desconectar de la vida digital, apagando el móvil, es el primer paso necesario para “salir” y contemplar realidad.



2.- ¿Puedes establecer una comparación entre la proliferación de información en Internet y la caverna de Platón?

     Existe una relación entre las nuevas tecnologías y la caverna de Platón ya que ambas están repletas de información falsa, “fake news”. Hoy día, absolutamente todo el mundo puede acceder fácilmente a Internet, ya sea para informarse u opinar acerca de algo, y ahí radica el principal problema. Creemos que todo lo que leemos en la red es cierto e incuestionable, llevándonos a no saber diferenciar lo real de lo ficticio, al igual que les ocurre a los prisioneros de                                                     la cueva.


3.- ¿Encuentras algún paralelismo en, este sentido, entre Marx y Platón?

     Entre Marx y Platón se establece un claro paralelismo ya que para ambos, las personas vivimos engañadas sin saber qué es la realidad. Marx piensa que una poderosa minoría controla y engaña sobre la realidad al resto de la población a través de la ideología. Mientras que para Platón somos nosotros mismos los que nos dejamos engañar por nuestros propios sentidos (caverna), a través de los cuales, creemos percibir la realidad.



4.- Busca ejemplos de la sociedad contemporánea que podrían servirle a Platón para ilustar su mito.

     Un claro ejemplo en la sociedad contemporánea son los famosos “Reality Shows”, programas cuyo único fin es hurgar en la vida de los demás para el mero entretenimiento de los espectadores, que están más ocupados observando la vida de otros como para percatarse y pensar sobre lo que ocurre a su alrededor.
     Otro ejemplo sería el imperio que ha forjado la publicidad. A la hora de elegir qué ponernos, qué comer o incluso dónde viajar, creemos ser libres, lo cual no es cierto. Hoy día todo el mundo quiere llevar los zapatos del anuncio de “Vans”, llevar el estilo de vida de nuestra “influencer” preferida y viajar al lugar donde ha estado “Tom Cruise” y donde mejores fotos puedes sacar para luego compartir con el mundo. 
     Es por esto que nuestra sociedad se reduce a un simple espectáculo de circo donde nosotros somos los monos de feria.

domingo, 17 de febrero de 2019

BIENVENIDOS AL DESIERTO DE LO REAL



1.- ¿Qué es Matrix? ¿Un mundo alternativo o una manera de ser/estar en este mundo?

Matrix es un mundo que se encuentra dentro del mundo real, es decir, una forma de ser/estar en el mundo. En la pelicula, Matrix no es más que un programa informático en el que se encuentran sumergidas las personas inconscientemente.


2.- ¿Qué es real? ¿De qué modo definirías real?


Decimos que es real todo aquello que podemos percibir a través de los sentidos. Para nosotros, la realidad es una interpretación de nuestro cerebro ante unos estímulos que captamos y deformamos según nuestras posibilidades. Cada uno percibe estímulos distintos, es por esto que lo real sería aquellos estímulos comunes a todos.


¿Cómo distinguirías el mundo de los sueños de la realidad?


Mientras estamos dormidos, recibimos una serie de estímulos que se convierten en sueños. Soñando percibimos todo lo que ocurre a nuestro alrededor mediante los sentidos, idénticamente a como si estuviésemos despiertos. Es por esto que resulta imposible diferenciar ambos mundos, el de los sueños y el de la realidad. Pero y si, ¿realmente estamos dormidos y pensamos que esto es la realidad puesto que no conocemos nada fuera del sueño?


Matrix nos rodea. Está por todas partes. Una prisión para tu mente.


En Matrix, las personas son esclavos encerrados en una prisión que no pueden sentir, esclavos inconscientes de su cautiverio. Todos hemos escuchado alguna vez que “el pensamiento nos hace libres”, lo cual no es completamente cierto. Creemos que nuestros pensamientos son libres y propios cuando realmente se encuentran contaminados por la influencia de organismos tan poderosos como lo son, el cine, la música, las redes, la prensa,... Es decir, al igual que los esclavos de Matrix no son conscientes de ello, nosotros tampoco somos conscientes de que estamos controlados por la sociedad en la que vivimos.


3.- "Vivir" supone renunciar a "pensar".


“Vivir” es creer ciegamente lo que la mayoría cree. Es más fácil y feliz vivir en la ignorancia sin cuestionarnos nada que enfrentarnos a la realidad que nos rodea. Totalmente opuesto es el “pensar”. Para pensar necesitamos salir de nuestra zona de comfort y comenzar a cuestionarnos todo lo que es considerado real, es decir, no dejarnos llevar por los sentidos. Es cierto que al pensar seremos menos felices, pero es el pequeño precio a pagar por no vivir en una                                                             mentira.


4.- ¿En qué aspectos de tu vida te encuentras más determinada en tus decisiones y en cuáles crees que gozas de una libertad más auténtica?

Todos estamos condicionados. Nada más nacer, ya se nos determina al “clasificarnos” en dos grupos: los varones, que han de ser fuertes y gustarles la mecánica, la tecnología,..., y las mujeres, que han de ser delicadas y gustarles las muñecas y juegos como las “cocinitas”. Otro aspecto de mi vida en el que me siento determinada es en los estudios. Los estudiantes estamos sometidos a una gran presión, tenemos que rendir al máximo para superar “con nota” las expectativas de nuestros padres, profesores e incluso de la sociedad. Es verdad, que creemos que somos libres a la hora de elegir la carrera que más nos gusta, nuestro futuro, pero no es cierto. Desde pequeños nos han inculcado de forma inconsciente que un “estudiante de 10” no puede malgastar su capacidad en una rama que no sea la de la ciencia.


5.- Las relaciones entre el cuerpo y la mente. ¿Cómo se entienden estas relaciones en la película? ¿Cuál es tu visión al respecto?


En Matrix, el cuerpo y la mente son uno, si la mente de una persona muere en Matrix, el cuerpo también muere en el mundo real. Desde mi punto de vista, al igual que en Matrix, no podríamos vivir sin alguno de ellos. Si muriese la mente, el cuerpo no sería nada, ya que sin los estímulos procedentes del cerebro, este no funcionaria. Y viceversa, si solo fuésemos estímulos cerebrales, solo seríamos eso.



martes, 30 de octubre de 2018

"EL FALSO TIEMPO LIBRE"

La importancia del tiempo libre.


       En la Antigüedad, griegos y romanos dividían el tiempo en dos momentos, el ocio y el negocio (negación del ocio). Mi impresión es que hoy en día la línea entre ambos se ha difuminado. No todo lo que entendemos como tiempo libre puede considerarse como tal, es decir, hoy en día lo que no es trabajo o actividad obligatoria es visto como una pérdida de tiempo. Así, el simple hecho de estar tumbados en el sofá, reflexionado o con la mente en blanco, es considerado inútil en la sociedad actual, con un ritmo estresante, basada en la “multitarea” y con el foco puesto en la productividad.
       ¿Entonces qué es el tiempo libre? Si hiciésemos esta pregunta a los jóvenes probablemente contestarían que su tiempo libre se basa en practicar deportes, leer, salir con los amigos, navegar por las redes sociales o ir de compras...; pero también otras actividades como hacer trabajos por adelantado. Todos ellos lo emplean como sinónimo de ocio. En último término la sociedad actual ha derivado hacia un ocio mal entendido que nos lleva a una sociedad centrada en el hiperconsumismo en vez de hacerse la siguiente pregunta ¿Por qué no “gastar” tu “tiempo libre” haciendo algo que realmente te gusta?
       En nuestros días el ocio se ha convertido en una “actividad” obligatoria. Ya no hacemos tenis o vamos a clases de inglés porque nos apetezca o nos guste hacerlo, sino que ahora hacemos deporte para mantenernos en forma o aprendemos nuevos idiomas no sólo para conocer gente en los viajes o entender las canciones, sino también como requisito indispensable para lograr una mejor posición en la carrera universitaria o en el mercado de trabajo. Todo esto demuestra que en la actualidad nos centramos únicamente en sacarle la máxima utilidad a lo aprendido de cara al futuro sin disfrutar del presente.
       Si a lo largo del devenir del tiempo se hubiese creído en una vida en la que siempre estamos ocupados pensando en lo que viene después, sin preocuparnos del presente, del porqué de las cosas; no hubiésemos sido capaces de evolucionar hasta alcanzar los avances de los que hoy disfrutamos a nivel social y cultural . Es por esto que si queremos seguir enriqueciendo nuestra cultura y bienestar debemos gozar de tiempo para reflexionar, tiempo para dedicarnos a nosotros mismos, tiempo para indagar, tiempo para ser conscientes de que aún estamos lejos y seguiremos estando del saber en su sentido más amplio, como dijo Sócrates: “Sólo sé que no sé nada”.
       Concluyendo, considero que necesitamos continuar derrotando al tiempo, ese tiempo socialmente establecido que nos limita, que nos obliga a hacer de nuestro “tiempo libre” ese tiempo que desencadena dudas, hipótesis, creación... necesitamos reencontrarnos con el YO interior que despierta nuestra imaginación, que nos hace sentir la vida con sus sinsabores, con sus alegrías, ese tiempo que nos hace ser algo más conscientes de dónde venimos y a dónde vamos.